Hola y bienvenidos al podcast sobre el futuro del trabajo de la Organización Internacional del Trabajo. Soy Ibon Villelabeitia. Hoy hablamos de algo que afecta a millones de trabajadores en todo el mundo, pero que a menudo permanece invisible. Los riesgos psicosociales en el trabajo. Un nuevo informe de la OIT muestra cómo la forma en que se diseña, organiza y gestiona el trabajo puede tener un impacto directo en la salud y el bienestar de los trabajadores.
Esto incluye factores como las largas jornadas laborales, la inseguridad laboral o el acoso en el lugar de trabajo. Y sus efectos no solo afectan a la salud mental y física de los trabajadores, sino también a las empresas y a las economías en su conjunto. Para ayudarnos a entender mejor estas cuestiones, contamos hoy con Dafne Papandrea y Lucía Risueño Navarro, del equipo de Políticas y Sistemas de Seguridad y Salud en el Trabajo en la Organización Internacional del Trabajo.
Bienvenidas. Gracias. Gracias. Vamos a empezar contigo, Dafne. ¿Podrías explicarnos qué es el entorno de trabajo psicosocial y por qué es importante? Bueno, un entorno de trabajo psicosocial es básicamente todo lo que rodea cómo se hace el trabajo y cómo nos relacionamos con él. Incluye cómo se organizan los puestos, cómo se gestiona el trabajo y las políticas o normas que lo rigen. Todo esto influye directamente en la salud y el bienestar de los trabajadores,
pero también en el rendimiento de las organizaciones. ¿Cuáles son algunos ejemplos comunes de riesgos psicosociales que los trabajadores experimentan en su trabajo diario? Bueno, para entender los riesgos psicosociales podemos mirarlos en tres niveles. El primero es el propio puesto de trabajo, las tareas y las responsabilidades. Por ejemplo, la carga de trabajo. Si las exigencias son muy altas, ya sean mentales, emocionales o física,
si hay recursos suficientes, si el trabajo tiene variedad y sentido. Cuando esta exigencias se mantienen demasiado altas durante mucho tiempo, pueden surgir problemas. Y pensamos, por ejemplo, en un controlador aéreo o personal de vigilancia o personal médico que tienen que mantener concentración durante mucho tiempo y que también si hacen errores el resultado puede ser fatal. El segundo nivel tiene que ver con cómo se organiza y gestiona el trabajo.
Si los roles son claros, el nivel de autonomía, el ritmo de trabajo o el apoyo que reciben los trabajadores. Y finalmente, el tercer nivel es el más amplio e incluye las políticas y las normas de la organización, como la condición del empleo, el tiempo de trabajo, los cambios organizativos y el uso también de controles digitales o la prevención de la violencia y el acoso.
Lucía, el informe destaca una cifra impactante más de 840.000 muertes al año relacionados con riesgos psicosociales. ¿Podrías darnos más detalles? Sí. Bueno, te comento, ese número se calcula a partir de enfermedades cardiovasculares y problemas de salud mental, como la depresión. Hay cinco principales factores de riesgo que consideramos para calcular esta cifra. Estos incluyen el estrés laboral, el desequilibrio entre el esfuerzo que se hace y la recompensa que se recibe, la inseguridad laboral, las largas jornadas de trabajo
y la intimidación o acoso en el lugar de trabajo. Todos ellos, cuando se mantiene en el tiempo, pueden tener consecuencias muy graves para la salud. ¿Podrías explicarnos cómo habéis conseguido estos datos? Claro, para llegar a esas cifras combinamos dos tipos de información. Por un lado, datos sobre cuántas personas están expuestas a estos riesgos en todo el mundo, y por otro, estudios científicos que muestran cómo estos riesgos aumentan la probabilidad de sufrir problemas graves de salud, incluso la muerte. Luego cruzamos esta información con los datos más recientes sobre
mortalidad y enfermedades de la OMS para estimar cuántas vidas y cuántos años de vida saludable se pierden cada año. Hemos hablado de la exposición prolongada a estos riesgos. ¿Podrías explicarnos cómo afecta esto a la salud de los trabajadores? Sí, el informe muestra que los efectos son muy importantes, cada año se pierden unos 45 millones de años de vida en buena salud en todo el mundo debido a estos riesgos. En la salud mental, los efectos son muy claros. La depresión y la ansiedad son de los problemas más frecuentes. De hecho, se estima que cada año se pierden 12 mil millos
de días laborales en todo el mundo debido a la depresión y la ansiedad. Esto que mencionas es muy interesante. La salud mental en el trabajo ha dejado de ser un tema casi tabú para convertirse en una conversación cada vez más abierta, no tanto en las empresas como entre los trabajadores. Claro, es que es un tema que afecta a muchísimos trabajadores y no solo es la salud mental. El riesgo de suicidio también está vinculado a estos factores, especialmente en sectores como la construcción, la agricultura o los servicios de emergencia.
En Nueva Zelanda, por darte un ejemplo, sabemos que aproximadamente el 12% de los suicidios está asociado al trabajo. Además, hay otros efectos muy comunes, como los trastornos de sueño que afectan a una parte importante de los trabajadores. También se está viendo cada vez más la relación con el deterioro cognitivo y la demencia. Y bueno, por último, estos riesgos no solo afectan a la salud mental, también pueden provocar molestias físicas, por ejemplo, dolores de espalda o musculares, y también pueden influir en la digestión, las defensas o la salud reproductiva.
Muy bien. Hemos hablado de trastornos del sueño, dolores de espalda, incluso la salud reproductiva y también incluso del suicidio. Pero estos efectos van más allá del lo que es la salud de los trabajadores, como apunta el informe. ¿Qué impacto tiene en las empresas y en la sociedad en general? Claro, como te puedes imaginar, el impacto también es económico y muy importante. Se estima que cada año se pierde alrededor del 1,37% del PIB mundial debido a estos riesgos psicosociales. Para las empresas esto se traduce en más absentismo, menos motivación
y más rotación de personal, lo que afecta directamente el rendimiento. Y en sectores como la sanidad o los servicios, el impacto va aún más allá. También puede afectar a la calidad de la atención y la confianza de los usuarios. En un contexto en el que el mundo del trabajo está cambiando tan rápidamente, ¿Cómo influye la digitalización en todo lo que estamos hablando? Bueno, la digitalización está transformando el entorno de trabajo, sobre todo porque difumina la línea entre la vida laboral y personal.
Es lo que llamamos la necesidad de estar siempre conectados. Exactamente. Estar siempre conectado puede aumentar la intensidad del trabajo y hacer más difícil de desconectar. Además, están surgiendo nuevas formas de supervisión, como la gestión, mediante algoritmos que pueden aumentar el estrés y reducir la autonomía de los trabajadores. Al mismo tiempo, la digitalización también ofrece oportunidades, como mayor flexibilidad o mejor acceso al apoyo. Pero para que esto funcione es clave gestionar bien riesgos
como el aislamiento, la inseguridad laboral y la sobrecarga digital. Hablemos ahora de las soluciones. El informe subraya que todos estos riesgos no son inevitables. ¿Qué están haciendo los gobiernos para proteger mejor a los trabajadores? Bueno, el informe muestra que el enfoque es clave cuando las políticas y las leyes se centran solo en la salud mental las respuestas suelen ser más reactivas. En cambio, cuando se consideran los riesgos psicosociales en el trabajo
y sus causas se favorece la prevención. Los países están adoptando distintos enfoques. Algunos integran estos riesgos en sus marcos generales de seguridad y salud, mientras que otros desarrollan normativas más específicas. Estas medidas suelen complementarse con inspección laborales o sistemas de vigilancia de la salud. Aún así, persisten desafíos, como la dificultad de establecer el vínculo entre trabajo y salud en algunos casos.
También se están adaptando las normas a nuevos retos, como hemos dicho, la digitalización, por ejemplo, introduciendo por ejemplo, el derecho de desconexión. Y por último, una prioridad clave sigue siendo de mejorar los datos para diseñar políticas y leyes que sean realmente eficaz. Y a nivel del lugar del trabajo. ¿Qué acciones concretas pueden poner en marcha los los empleadores? Lucía, el enfoque más eficaz es un proceso de tres pasos.
Primero hay que identificar los riesgos, luego hay que evaluarlos. Y por último, hay que aplicar medidas concretas. La identificación de riesgos psicosociales puede ser compleja, ya que no siempre son visibles. Por ejemplo, tú no entras a un cuarto y detectas de inmediato un conflicto de roles o una sobrecarga crónica. Por ello, es importante apoyarse en distintas fuentes, como los datos de recursos humanos, encuestas o conversaciones con los trabajadores. Además, hay que tener en cuenta que se acumulan con el tiempo y que no siempre se reportan. Por eso, el que haya una baja notificación no significa necesariamente que no haya
problemas, especialmente debido al estigma o al temor a las represalias. También es importante adoptar un enfoque inclusivo teniendo en cuenta factores como el género, la edad o el tipo de empleo. Y sobre todo, hay que actuar sobre el origen de los problemas, no solo sobre sus efectos, implementando medidas concretas para prevenir y controlar los riesgos psicosociales. La prevención es importante. ¿Podrías darnos algunos ejemplos de estas medidas preventivas? Claro, como comentaba Dafne, a nivel del puesto de trabajo es importante que las exigencias
estén alineadas con las competencias y los recursos disponibles. Por ejemplo, en profesiones con altas cargas emocionales como puede ser en el sector de salud, es importante apoyar a los trabajadores y diseñar el trabajo para limitar la exposición a situaciones traumáticas. También conviene diseñar tareas variadas y evitar la repetición excesiva. Por ejemplo, mediante la rotación de tareas entre trabajadores. A nivel organizativo es clave asegurar claridad en los roles, una carga de trabajo razonable y una distribución justa de las tareas.
Por ejemplo, algunos trabajadores puede que reciban sistemáticamente tareas con menos valor, por lo cual es importante supervisar y corregir esas prácticas. Y a nivel de políticas se puede promover horarios previsibles o mayor flexibilidad cuando sea posible. Por ejemplo, al permitir teletrabajar algunos días de la semana y esto ayudaría a compatibilizar el tiempo de trabajo con la vida fuera del trabajo. Por otro lado, es importante que los sistemas de evaluación y reconocimiento sean justos y transparentes. En general, es importante recordar que esos riesgos psicosociales
no actúan de forma aislada, ya que suelen combinarse entre sí. Por esto, las medidas deben formar parte de un enfoque integral y revisarse periódicamente. Los riesgos psicosociales no actúan de forma aislada. ¿Dentro de este enfoque integral del que estamos hablando, qué papel desempeñan los trabajadores? Bueno, es muy importante decir que la prevención debe formar parte del funcionamiento diario del trabajo y los trabajadores tienen claramente un papel fundamental. Su participación permite identificar problemas
que no siempre son visibles y actuar de forma más temprana. Además, esto hace que las medidas sean más eficaces y generan más confianza. También los interlocutores sociales son clave porque ayudan a traducir las normas en acciones concretas dentro de las empresas. En definitiva, quiero decir que estos riesgos psicosociales son en gran medida evitables, pero su impacto sigue siendo muy importante. Las herramientas existen.
Lo que hace falta es una acción continua y coordinada de todos los actores, gobiernos, empleadores y trabajadores. Muy bien, me quedo con tus últimas palabras. Todos estos riesgos son evitables. Y lo que es importante es que hay una acción continua y coordinada entre gobiernos, empleadores y trabajadores. Con esto llegamos al final de este episodio. Hoy hemos conversado con Dafne Papandrea y Lucía Risueño Navarro, del equipo de Políticas y Sistemas de Seguridad
y Salud en el Trabajo en la Organización Internacional del Trabajo. En los próximos episodios seguiremos explorando las grandes transformaciones que están configurando el mundo del trabajo y sus efectos en los trabajadores y las trabajadoras. Recuerda que puedes seguirnos en redes sociales como ilo, punto org en YouTube, Facebook, Instagram y X, así como en BlueSky y Threads y como International Labour Organization en Linkedin. Si te interesa, también nos puedes seguir en Instagram o Twitter OIT_americas para contenido en español.
Gracias por escucharnos y hasta muy pronto.



