-Hola. Les damos la bienvenida al pódcast de la OIT sobre el futuro del trabajo. Soy Mariana Sebastián. Desde la automatización de tareas rutinarias hasta la creación de soluciones innovadoras, la inteligencia artificial generativa o IA está revolucionando nuestra forma de trabajar, pero ¿cómo está afectando a las distintas partes del mundo? ¿Quién tiene acceso a estas tecnologías de IA y quién no? ¿Se corre el riesgo de crear una brecha digital cada vez mayor que podría fomentar la desigualdad?
Un trabajo de investigación publicado recientemente de forma conjunta por la Organización Internacional del Trabajo y el Banco Mundial ha analizado estas cuestiones, en particular, se centra en la situación de América Latina. Ahora me acompaña uno de los coautores del documento, Hernán Winkler, economista sénior del Banco Mundial. Bienvenido, Hernán. -Hola, Mariana. Muchas gracias por la invitación. Antes de comenzar nuestra conversación, escuchemos a dos personas de Buenos Aires en Argentina sobre lo que piensan sobre las herramientas de IA generativa
y cómo las están utilizando. Hola. Mi nombre es Rosario. Trabajo en el sector de recursos humanos de una empresa dedicada a la salud, más específicamente en un sanatorio. En nuestro caso, la verdad es que la inteligencia artificial no tuvo un impacto, hoy no utilizamos ninguna herramienta, pero creo que sería una gran idea hacerlo y empezar a implementarlas, porque en nuestro sector hay mucha gente que hace tareas administrativas que creo que podrían automatizarse en un 100% Esto para nada implicaría reemplazar a esta porción del personal,
sino que al contrario, yo creo que les daría la oportunidad de poder hacer tareas de mayor calidad y de mayor impacto para nuestro sector. Así que de ninguna manera creo que la inteligencia artificial pueda llegar a reemplazar 100% a las personas, sino que podrían aumentar la productividad del sector. Hola. Soy Martina. Trabajo en una empresa de software, pero trabajo en algo más relacionado a soften como ejecutiva de cuentas.
Yo uso cosas de inteligencia artificial como herramientas que complementan mi laburo, porque me ayudan a agilizar algunas cosas, la redacción de algunos mails, siempre con mi supervisión, mi previo borrador y mi corrección posterior también a lo que me ayudan estas herramientas. Creo que sí, que mejora mi productividad y que me ayuda. Es una herramienta más de las muchas que uso hoy en día. No creo que nos vayan a reemplazar el día de mañana. Sí va ir cambiando un montón todas
las dinámicas como las conocemos hoy, van a ir surgiendo nuevos puestos de trabajo, algunos van a quedar, quizás atrás. No creo que no haya sido algo que quizás ya ha pasado en el pasado, pero con otra fuerza y con sus diferencias por tratarse de una coyuntura diferente. Creo que no hay que demonizarlo, pero tampoco mirarlo como todo color de rosas, es un poco el híbrido y que las leyes empiecen a actuar más rápido para agarrar estas cosas que tan rápido surgen.
Hernán, ¿qué opinas de lo que acabás de oír y cómo se relaciona con los resultados de tu investigación? Creo que las dos opiniones están muy alineadas con los resultados de nuestra investigación, especialmente porque cuando uno ve noticias sobre inteligencia artificial, en general, están basadas en ejemplos específicos, como que la inteligencia artificial reemplazará al trabajo A o al trabajo B. Por lo tanto, ignoran la complejidad de los mercados laborales. Como dice Rosario, automatizar ciertas tareas permite aumentar
la productividad de algunos empleos, lo cual es bueno tanto para el trabajador como para la empresa, que quizás al volverse más productiva puede generar incluso más empleo. Martina también menciona algo muy importante que es que aún no sabemos las nuevas ocupaciones que surgirán gracias a la inteligencia artificial. Por ejemplo, imaginate que estamos hace 100 años en la década de 1920 en Buenos Aires, ¿pensás que alguien hubiera pronosticado que en este momento los desarrolladores de software o los especialistas
de marketing existirían en la economía de hoy? Probablemente nadie. Es muy interesante el debate que se abre sobre las nuevas ocupaciones y puestos de trabajo. Ahora, ¿por qué eligieron a América Latina como región para llevar a cabo esta investigación? En primer lugar, hay que considerar dos características claves de la región que son la baja productividad y la alta desigualdad. América Latina es una de las regiones del mundo en desarrollo que ha estado bastante estancada durante más de una década y esta falta de dinamismo
se refleja en el mercado laboral. La cantidad y calidad de empleos, los niveles de productividad laboral son muy bajos en comparación con otras regiones más dinámicas como Asia Oriental. Si bien existen muchas hipótesis que podrían explicar estos resultados insatisfactorios, una de las sospechas habituales suele ser el lento ritmo de adopción de nuevas tecnologías. Luego está el problema de que América Latina es una de las regiones más desiguales del mundo, según todas las mediciones de desigualdad de ingresos.
Esto significa que es una de las regiones donde la brecha de ingresos entre los ricos y los pobres es más grande. Cuando nos enteramos de estos estudios experimentales que muestran que la inteligencia artificial generativa puede tener impactos positivos, tanto en la productividad laboral de ciertas ocupaciones y al mismo tiempo en reducir la desigualdad entre dichos trabajadores, pensamos, "Guau, definitivamente es algo que tenemos que mirar más de cerca". Una advertencia, las cosas no son tan simples o tan de color rosa como parecen.
Contanos, ¿qué más ha revelado el estudio sobre la exposición de los mercados laborales latinoamericanos a la IA generativa? ¿Quién considerás que podría utilizar esta tecnología y en qué sectores? Observamos que entre el 26% y el 38% de los empleos en los países latinoamericanos están expuestos a la inteligencia artificial generativa. ¿Qué entendemos por exposición? Nos referimos a que algunas de las tareas que realizan los trabajadores en estos puestos de trabajo se pueden delegar fácilmente a esta tecnología y debemos ser muy claros al respecto.
Esto no significa que todos los puestos de trabajo estén expuestos al riesgo de desaparecer. De hecho, observamos que solo entre el 2% al 5% de los empleos corren el riesgo de automatizarse totalmente. Por otro lado, encontramos que alrededor del 8% al 14% de los empleos se pueden volver más productivos gracias a esta tecnología. Luego, hay una fracción significativa de empleos entre el 14% y el 22% que están expuestos, pero donde aún no está
claro si el impacto será más hacia la creación de un aumento o hacia la automatización. En cuanto al perfil socioeconómico de los trabajadores más expuestos a esta tecnología, hay una asociación muy importante con sus niveles de vida. En particular, los trabajadores más expuestos a la inteligencia artificial tienen ingresos más altos y están más concentrados en el sector formal de la economía. Por otro lado, las mujeres y los jóvenes también enfrentan un mayor nivel de exposición.
En cuanto a los sectores, que también es algo muy importante, vemos que los trabajadores que corren el mayor riesgo de automatización están más concentrados en el sistema bancario y financiero, y en el sector público. Por otro lado, los trabajadores que tienen mayores posibilidades de beneficiarse se encuentran más concentrados en educación, en salud y en servicios personales. ¿Hasta qué punto esta tecnología de IA está empezando a reemplazar los puestos de trabajo de las personas? Esa es una pregunta, claramente, muy importante y refleja las preocupaciones de la mayoría de los trabajadores hoy en día.
¿Cuándo empezaremos a experimentar estos efectos? Esta es una tecnología muy nueva, por lo que es muy difícil predecir el momento en que impactará a los trabajadores. Basándonos en nuestra investigación, podemos decir dos cosas. En primer lugar, que el impacto puede llegar antes a los trabajadores en ocupaciones expuestas a la automatización, porque ya están altamente digitalizadas. Probablemente, la mayoría de la gente escuchando este pódcast ha sentido que cada vez que intentamos contactar a un proveedor de servicios públicos o a una aerolínea,
es más común hablar con un robot y no con un humano, un humano real. Nuestros hallazgos sugieren que esta tendencia se aceleraría. En segundo lugar, es probable que los impactos en el empleo en el mundo en desarrollo tarden más en llegar. Por ejemplo, en América Latina, millones de trabajadores tienen empleos informales, quienes no tienen acceso a tecnologías digitales y donde las interacciones cara a cara son clave. En esos casos, la adopción de inteligencia artificial generativa
no va a suceder de la noche a la mañana. ¿Cuáles de tus hallazgos y conclusiones es aplicable más allá de América Latina?, en otras regiones que están lidiando con el auge y la rápida propagación de la IA generativa. Un aporte importante de nuestro estudio es que está enfocado en una región en desarrollo, América Latina, mientras que la mayor parte de la investigación hasta ahora ha estado muy enfocada en países ricos. Por eso también en nuestro estudio nos enfocamos en la brecha digital, es decir, cómo la falta de adopción de computadoras,
internet, puede ser un cuello de botella para aprovechar los impactos positivos de la inteligencia artificial. De hecho, encontramos que alrededor de la mitad de los empleos que podrían beneficiarse de esta tecnología no podrán hacerlo, porque no usan tecnologías digitales en el trabajo. Esto es América Latina, que es una región intermedio. Si pensamos más, por ejemplo, en África, en países de bajos ingresos de África, ahí hay muchísimos otros desafíos.
El sector formal es muy pequeño. Ahí ni siquiera el acceso a tecnologías digitales es la principal barrera. Es muchas veces la escasez de habilidades, la escasez de acceso eléctrico confiable. Claramente es una condición esencial para acceder a la inteligencia artificial. En ese sentido, estos países de muy bajos ingresos, las pérdidas por no poder adoptar tecnologías van a ser más grandes. Pensemos, por ejemplo, cómo podrían beneficiarse
en mejorar el acceso a la educación, a la salud, países de África, gracias a esta tecnología. Esos beneficios van a ser muy difícil que se materialicen sin solucionar estos otros cuellos de botella que enfrentan países de bajos ingresos. Teniendo en cuenta estas conclusiones, ¿cuáles son tus principales recomendaciones para minimizar el impacto de la pérdida de puesto de trabajo y, al mismo tiempo, maximizar los beneficios productivos de esta transición hacia el uso
de cada vez más tecnología IA en el lugar de trabajo? Claramente, los gobiernos tienen un rol muy importante acá. En primer lugar, es importante fomentar la mejor calidad educativa, el desarrollo de habilidades que se puedan transferir entre trabajos, que no sean específicas de un trabajo, así el trabajador puede desplazarse de un trabajo a otro cuando sufre un choque. También es importante reforzar los sistemas de protección social.
Para los trabajadores que pierden su empleo, asegurarse que tienen una manera de acceder a ingresos para protegerse. Por último está el tema de la infraestructura digital. Es importante fomentar el desarrollo de esta infraestructura, fomentar la competencia en el sector de telecomunicaciones para asegurarse que, en los hogares, los trabajadores pueden acceder a internet, a un costo que sea algo razonable para ellos y, al mismo tiempo, fomentar la adopción
tanto por empresas como para trabajadores, creando los incentivos para que ambas partes adopten tecnologías digitales. Como hemos escuchado, parece que aún queda mucho por hacer para poder garantizar un mejor uso de la IA generativa y el acceso a la tecnología, incluida la creación de una transición justa a estas nuevas formas de trabajo. Seguro volveremos a conversar sobre este tema, pero por ahora eso es todo. Gracias a Hernán Winkler por compartir tus ideas con nosotros.
Gracias también a ustedes, nuestros oyentes. Si están interesados en saber más sobre el impacto de la IA generativa en el mundo del trabajo, la OIT ha lanzado recientemente un observatorio sobre IA y trabajo en la economía digital. Su objetivo es convertirse en el principal centro internacional de conocimientos sobre el tema. También pueden seguir las novedades sobre el trabajo de OIT a través de nuestros canales en las redes sociales. Nuestras cuentas son @OITAmericas en Facebook, LinkedIn y X.
En Instagram somos @OIT_Americas. Una vez más, gracias por escucharnos y sumarse al pódcast. Hasta el próximo episodio del futuro del trabajo por OIT.


